A este gran pino

 

A este gran pino,

que alegra la vista de los vecinos.

 

Sus hermanos adornan las navidades,

y otros primos lejanos habitan

bosques de infinitas variedades.

 

A este verde intenso,

en mi memoria imborrable,

en cualquier estación,

con su aroma insuperable.

 

Ni el sol ni el viento

cambian su esencia indudable.

Y cuanto más envejece,

más su belleza se vuelve admirable.

 

Lo encuentras en cualquier camino,

ganando fuerza y nobleza

como el mismísimo vino.

 

Robusto, alto y fino,

sus frutos guardan la vida

con carácter divino.

 

Ante esta maravilla me inclino.

Haría de él

la joya de mi reino.

 

Majestuoso en su forma,

no necesita adorno alguno.

Porque en su verdad sencilla

ya habita lo más oportuno.

 

A este gran pino